martes, 2 de febrero de 2010

¿Aliados o rivales?

El siguiente texto no busca criticar a la Universidad César Vallejo en particular, sino a las empresas maquilladas de académicas en general. El sujeto fue elegido de manera circunstancial, siendo el pretexto para la crítica sistemática

La humanidad, en su nueva etapa socioeconómica –aquella que iniciada en 1989 –asumió ciertas manías que nunca, en toda su historia civilizada, lo había hecho. Para algunos, dicha etapa –aunque ya viene agotándose – es la más productiva que jamás se haya registrado; otros, por un análisis mesiánico o por los resultados que se vienen registrando, lo anuncian como el apocalipsis financiero y para el resto, o sea, los de mi generación en adelante, ni siquiera es percibida y se asume el actual sistema socioeconómico de la misma forma que la necesidad del oxígeno: desde siempre ha sido así.

Dichas actitudes nos han llevado a reconocer, rechazar o ignorar ciertas políticas sociales. Sin embargo, una charla dictada por los asesores de imagen y ventas de la Universidad Privada César Vallejo, ha hecho recordar los nuevos negocios y con ello, criticar el estilo de vida de un ser humano neoliberal.

En la actualidad, poco o nada se discute sobre el fin supremo de las universidades –ni si quiera la definición que llevó a fundarlas –y se entiende la actual estructura académica al igual que el actual sistema socioeconómico: desde siempre ha sido así.
Pero no siempre ha sido así. Antes de 1989, la universidad tenía un solo fin: generar el pensamiento universal. De existir un espacio nombrado como tal, se realizaba en éste la formación del pensamiento universal –según la definición de universo que tenía la sociedad –a cualquier costo y bajo la aceptación de todos los individuos.
Hoy, el nivel de financiamiento ha bajado: la libertad para fundar una universidad se ha democratizado y ahora cualquier empresario puede emprender el oficio del negocio en el sendero de la educación. Esto, sin embargo, ha generado una duda respecto a la educación, ya que, siendo permisibles a democracia individual ¿no se amenaza de fractura o desaparición a la democracia social?

Desde el punto de vista empresarial, la UCV es un negocio verdaderamente exitoso. La organización de la empresa es tan magnífica que, a un bajo costo, genera grandes beneficios. Los responsables de la captación de clientes –no estudiantes –afirman que el secreto del éxito de las ventas se debe a la audacia y la vehemencia. Audacia, lo dicen, porque hay que ser temerario para ir de puerta en puerta ofreciendo un nuevo producto careciendo instrumentos para garantizar su calidad. La vehemencia, por otra parte, se interpreta como la insistencia y persuasión sobre el "público objetivo".

Debe ser efectiva su fórmula, pues en los últimos diez años, la César Vallejo ha crecido a tal punto, que está ubicada entre las universidades peruanas con mayor densidad estudiantil; además, como semillero de nuevos clientes, mantiene dos negocios de estrecha relación con el primero: el jardín de infancia Clementina Acuña y el equipo de fútbol de la UCV. Para cerrar la obra maestra, la UCV se maneja con un solo dueño; así, el funcionamiento de la empresa se hace menos burocrático y la generación de ganancias más efectiva.

Si entendemos a la educación como una tonelada de espárragos empaquetados o como fardos de algodón, podríamos asegurar que el sector educativo y la empresa privada son aliados cooperativos. Pero sabemos que la educación es más que un conjunto cifras de ganancias y clientes captados.

Desde la definición que llevó a fundar las universidades, la democratización de la educación como medio empresarial es un peligro que atenta directamente contra su objetivo fundamental, pues para educar con verdadera calidad, la inversión debe ser fuertísima y las ganancias retroalimentarias.
Sin embargo, con la existencia de un dueño, este círculo se vuelve una línea vertical y el fin supremo de la universidad que, en los tiempos previos al 1989, era generar el pensamiento universal y, desde 1968, volverlo útil para la práctica social quedan exiliados.
Con la aparición de un empresario, la universidad pierde su autonomía financiera y el fin supremo pasa a segundo o último plano, ya que el nuevo objetivo es generar ganancias a través de la educación y no formar gratuitamente, como derecho y no como servicio, a los nuevos dirigentes de los distintos espacios sociales.
Viéndolo así, queda claro entonces que universidad y empresa no son compatibles por sus propias naturalezas y por los fines supremos que ambas persiguen.
Aclarando dichas perspectivas, quedan dos opciones para los dueños de estas nuevas universidades de pensamiento universal enclenque. El primero, ser sincero con sus conciencias y la humanidad al rescatar en la acción los objetivos de una universidad o, el segundo, hacer de cuenta que este texto no fue escrito, que aquí nada pasa y salir a tocar las puertas con mucha audacia y algo más de vehemencia.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Aclaración

Los siguientes textos son la opinión acerca de las obras del empresario Nano Guerra, quien ha logrado convertirse en la celebridad de la literatura de la sociedad peruana neoliberal; sociedad que al parecer, le gusta ser arriada tiernamente por una neocorriente de las letras, conocida como Autoayuda.

Los argumentos, paridos gracias a una consciencia social definida, son sobre todo un arma de defensa a disposición de la clase trabajadora, aquella que acoge a los ciudadanos considerados como tercera categoría, quienes soportan, sin consulta previa ni derecho a la abstención, el "privilegio" de ser pagados para aprender a obedecer y callar.

Se espera entonces, que estas líneas generen el sano ejercicio de discernir una verdadera identidad que promueva la lucha comprometida del pueblo para lograr su verdadera emancipación.

DE LOS SECRETOS NO MUY OCULTOS - A propósito de "Secretos del Carajo"

Los estudiantes hemos interpretado los doce secretos registrados en el libro del señor Guerra como mandamientos traídos de la montaña, redactado por un dios mesiánico que arría tiernamente a sus borregos. Algunas veces, incluso, se repiten las propuestas cual evangelio de un barato catecismo.

En Secretos del Carajo el autor lanza doce pasos –producto de la condensación experimental de algunos nuevos capitalistas –que son interesantes para el sector empresarial en, particular, y para la vida, en general. Ejemplifica a los caballeros del desarrollo y aplaude su meritorio proceso evolutivo en el truculento mundo de los negocios.

Se habla de autoestima, de tener claro lo que se quiere, de ofrecer un producto, de saber a quién y dónde se le vende, de vivir apasionado en el día a día de las ventas, de ser creativos, novedosos, ilustrados y de llevar bien puesta la camiseta de la patria. Ingredientes que, según afirman los empíricos del comercio, son elementales para el éxito emprendedor.

Estoy de acuerdo con casi todos los pasos. Creo que interpretándolos y dándoles un buen uso, pueden generar interesantes resultados. Sin embargo, el autor debió ser un más sincero con sus clientes y redactar un prefacio de advertencia en su obra.
Dentro de este prefacio, podría haber incluido los siguientes puntos:
Primero. Guerra debió dejar claro que sus pasos son sólo una de las muchas estrategias de superación y que el hecho de que hayan generado buenos resultado con doce personas, no garantiza, en absoluto, que la victoria será la nueva constante, ya que el peruano, pese a tener fama de astuto, sufre de una gravísima y cándida credulidad.

Segundo –aunque sé que el párrafo de esta idea pondría en riesgo la venta de uno u otro libro –, el autor debió aclarar que, el hecho de que el Estado haya sido el padre holgazán de la sociedad peruana, no se escusa la dejadez de sus hijos al dejarlo podrir. En todo caso, si tanta fidelidad se tiene al emprendedurismo individualista, debió de ser más valiente y proponer una alternativa de eliminación de este viejo parásito –¿anarquía?, ¡qué horror! –o apelar a la autocrítica y plantear la reestructuración de un Estado que en su caso pueda ser útil, mediante el cumplimiento de sus obligaciones y regulaciones, al mundo empresarial.

Tercero –definitivamente esta idea desencadenaría la no publicación de su libro e incluso que los televidentes cambien de canal los domingos a las 6 pm, enterrando radicalmente la emprendedora carrera del analista, pero era justo y necesario quedar bien con la nunca pasada de moda ética –, a Nano Guerra se le escapó la importantísima aclaración de que NO TODOS PUEDEN NI DEBEN DE SER EMPRESARIOS PARA ALCANZAR EL DESARROLLO Y EL ÉXITO EN SUS VIDAS, pues en las sociedades JAMÁS HABRÁ ESPACIO PARA QUE TODOS LO SEAN.

El ser humano, como casi todas las especies, ha creado sus sociedades a partir de una cadena que funciona a través de un proceso cíclico. La producción, el campo fuerte del empresariado, obedece fielmente esta regla: por cada empresario emprendedor, existe un grupo de cientos de obreros, campesinos, artesanos, ajustadores de tuercas, peladores, carpinteros, barrenderos, lustra botas, choferes y cuanto otro trabajador no empresario que tienen el DERECHO A QUE SU TRABAJO SE RESPETE Y SE LO VALORE EN IGUAL PROPORSIÓN QUE AL EMPRESARIO a través de un buenos contratos y sueldos, no de un focus groups. El mundo empresarial y el señor Nano Guerra NO ESTÁN OBLIGADOS A DESVIRTUALIZAR ESTE FIN SUPREMO.

Las sociedades están obligadas a promover esta vía de superación. Si bien el autor no es un sociólogo ni está en campaña política, debió aclarar este asunto en el supuesto prefacio, aplaudir a los impulsadores del mundo empresarial y hacer un llamado a los gerentes para que sean derechos desde adentro, desde la empresa, mediante el respeto a los contratos laborales, al sueldo justo, al pago a tiempo, al seguro médico, a la apertura de sindicatos y al respeto por su trabajo.

Finalmente, al principio dije que estaba de acuerdo en casi todos los pasos y es porque no creo en el secreto de Acurio. No acepto y mucho menos amo algo tan subjetivo como la patria. Un concepto, además, creado por unos pocos para adormecer a varios, muchos ¿Qué de igual tenemos nosotros con el dueño de un banco además de haber nacido en el mismo espacio geográfico?

Creo más bien en la identidad socioeconómica y estoy seguro de que promoviendo este concepto, el significado que abarca la palabra emprendedor pase de individualista a colectivo.

IMPERIALIZADOS, COLONIZADOS Y GLOBALIZADOS: A propósito de "La historia de María"

Hay dos sucesos históricos, dentro de las cosas producidas por la Europa, que lamentablemente en la sociedad peruana no se penetró: La Ilustración y Mayo del 68.

La consecuencia del primero, como lo diría hace un siglo José Carlos Mariategui, fue la instauración de una burguesía feudal que gozó exquisitamente los beneficios de este nuevo estilo de vida y obvió la vanguardia intelectual que se cosechaba desde el siglo XVIII en el viejo mundo; siendo así una clase social abusiva y retrógrada. La segunda, causada por la negación a las reformas setenteras que se vivían en casi todo el mundo es el neoesclavismo a las minorías sociales que, si analizamos cuidadosamente, resultan ser las mayorías demográficas.

El sometimiento y la actitud servil que hoy nos caracteriza a los peruanos, es fruto de la trágica actitud de amurallarse a las reformas que eran luchadas por el Feminismo, la Teología de la Liberación, el Movimiento Negro, el Movimiento Hippie y el Socialismo.

Como fruto del estancamiento masivo en la intelectualidad del país, se desarrolla para nuestra generación –acreedora de duros adjetivos que resumen nuestro autismo social, escasez de solidaridad y tendencia por la depredación ecológica –el clásico estereotipo servil que el empresario y autor de manuales de “emprendimiento financiero” bosqueja en el personaje principal de su última obra, “La historia de María”.

María, mujer, pobre y, seguramente, muy cobriza, afirma a lo largo de su historia que la servidumbre es la clave del éxito en el mundo comercial. En la actualidad, el neoliberalismo ha fomentado un mercado tan desenfrenado, que debido al exceso de ofertantes, el consumidor –consumista, además –tiene el poder de imponer sus condiciones y dar la última palabra, pues si la empresa no lo satisfacen, tendrá todo el derecho de patalear, gritar o simplemente voltear a su derecha y escoger entre las cien mil manos que a su alrededor le ofrecerán lo que cree desear y mucho más.

Los nuevos empresarios han llegado a tal barbarismo de saturación del mercado, que han sobrevalorado la importancia de la clientela, como si esta fuera la única pieza que garantiza el éxito empresarial, olvidando a sus trabajadores y que sin ellos, NADA habría para ofrecer a la demanda.

Este hecho ha desencadenado una constante explotación en los trabajadores de dichas empresas: realizar masivamente productos a bajo precio, ha sido sostenible sólo gracias a las políticas que apañan el subsueldo de los obreros, campesinos y personal de las empresas. De igual forma, el de estos consorcios es posible gracias al reclutamiento de personal que trabaja sin un contrato previo o con uno que no garantiza nada, a la supresión de un seguro social, a la prohibición de formar agrupaciones organizadas y a la sumisión servil que garantiza un "aprendizaje experimental" como tierno complemento al devenir de sus vidas.

Pero los trabajadores no trabajan para soportar estas políticas laborales y "aprender" de ello mediante una sorpresiva enseñanza de la vida, como lo afirma María. El campesino trabaja ocho horas, el obrero diez y el empleado cerca de catorce para ganar un sueldo que soporte su estilo de vida y el de su familia, estilo que muchas veces se limita a la sobrevivencia diaria.

María, si dejara de reconocerse como sirvienta y empezara a aceptarse como proletaria, en sus historias, exigiría a los empresarios que los trabajadores deben tener sueldos dignos y contratos que los respalden; alentaría a los suyos a formar sindicatos que sean nexos de comunicación, enseñaría de garantías y remuneraciones. Sólo así se puede hacer un sano intercambio de objetos –entiéndase también servicios –entre la empresa y el cliente, en lugar de una vergonzosa sumisión.

domingo, 6 de septiembre de 2009

A Remigio Huamán, revolucionario caído en la lucha por la Reforma Agraria

Mi nombre llevará grabado el tuyo
y mi sangre tendrá tu color.
Mi vida es tu vida, noble bandido,
mirada de vengador.

Remigio, enséñame a detener al invador
¡Pisoteemos al opresor!
Deja que mi corazón lata al ritmo del tuyo
y hazme uno más en la rebelión.

Volveremos a encontrarnos,
estudiante y trabajador,
nos veremos en el cielo
¡Arriba puño vencedor!

Viva Remigio Huamán,
estrella en Chaupimayo.
Vivan los rebeldes,
retamas de la revolución.





domingo, 28 de junio de 2009

Arriesgaremos la piel



Preludio a hemorragia social

A seis meses de la masacre ocurrida el 5 de junio en la curva del diablo, ubicada en Bagua Grande, se recupera este ensayo, parcializado, quizá, por el dolor, la furia y el deseo de justicia que se condensan en la adaptación creativa de una cantata popular de los años setenta*.

Los meses siguientes al hecho sangriento, han sido un lapso de proceso de definición de consciencia por parte del autor y otros compañeros, que hoy en día son camaradas, hermanos en el pensamiento y el deseo progresista por una verdadera revolución.

Por ello, las líneas próximas a la lectura, paridas en un marco de taquicárdicos sueños son sobre todo un arma de defensa a disposición de los indígenas, los campesinos, la clase trabajadora y cuanto otro grupo de mayoría postergada que acoge a los seres humanos considerados por unos pocos como de tercera categoría; quienes soportan, sin consulta previa ni derecho a la abstención, el privilegio de ser subpagados y asesinados para aprender a obedecer y callar.

Se espera entonces, que estas líneas generen en la gente el sano ejercicio de discernir una verdadera identidad que promueva la lucha comprometida del pueblo para lograr su verdadera emancipación.

Venceremos.
*La cantata que sirvió de inspiración para este texto fue “Cantata Santa María de Iquique”, interpretada por el grupo folclórico Quilapayún. Esta cantata narra los hechos de la masacre a los campesinos del norte de Chile que por protestar el estilo de vida de sobrevivencia infrahumano que imponía el sistema feudal, el 21 de diciembre de 1907 desencadenó en su matanza en la escuela Santa María de la ciudad mencionada.



La Historia

Hermano estudiante vengo a contarte un sangriento hecho que la historia pretende obviar. El epicentro de la masacre fue el nororiente, Bagua la ciudad. En medio del infierno, el 5 de junio del 2009, fueron a masacrar. Allá, en la lejana selva, los búfalos mandaron a matar. Aquello que desconocemos, pero bien lo disfrutamos, garras extranjeras pretenden arrebatar.

Seré un humilde narrador, recio hasta el final. Diré la verdad fuerte y amarga de nativos con nuestra identidad. Recordarán esta historia de duelo y sin perdón. Por más que el tiempo pase, no hay nunca que olvidar. Ahora les pido poner atención. Abran sus ojitos, peguen un vistazo y aviven su percepción.
…..

Si cambian sus miradas al centro y contemplan el mundo que está a su izquierda, verán que el sol aparece en el occidente y el oeste es cubierto por un gélido ocaso: las montañas bañadas de mercurio y la quebrada sometida por entes extraños. También verán mineros de manos peladas y otros tantos muertos de cuarenta años, un mundo intoxicado de nubes foráneas. Los sobrevivientes son obligados a trabajos humillantes, dispersos sin representantes. Las agrupaciones están prohibidas y las órdenes dictan escarbar noche y día. Un mundo gitano, lleno de nómades andanzas debido al arrebato de sus enraizadas casas. Aquella quebrada es sometida a duras flageladas.

Y si el ojo está sano, podrán estirar sus miradas y escarbar entre árboles sobrevivientes, aquel mundo oculto para no llegar a la misma jarana. Si contemplan la selva y el horizonte, verán que sobre ella se asoma una cruda amenaza.
……..

Se habían acumulado muchas miserias, muchas injusticias e insolencias. Ya no podían más y las palabras tuvieron que pedir lo que debían. Durante el 2008 y 2007, el hambriento monstruo del occidente intentó arrebatar a los hermanos nativos sus tierras, pues todo lo que dentro de ella se almacenaba era conocido con el nombre riquezas.

El pueblo amazónico no se quedó callado y la bulla fue un arma de defensa: leyes que servían de respaldo a gallinazos de garras extranjeras. La manifestación fue grande y el Congreso se comprometió a evaluar aquel disparate: primero de febrero, era la fecha límite para reencontrarse.

La promesa del presidente del Congreso, Javier Velásquez Quejen, había sido manchada por una pestilente declaración que negaba su promesa. Las cartas de recordación se habían agotado y no hubo alguna respuesta. El Primer Ministro se unió a esta caravana; regresando de sus vacaciones, sólo sirvió de fachada.

A principios de abril del año 2009 se gestaba la protesta en toda la selva y al mismo tiempo se escuchaba un grito que volaba sobre los bosques. De una a otra comunidad se oían como ráfagas los reproches de los nativos, de una a otra oficina, los congresistas, su rostro indiferente, el desprecio.

¡Qué les puede importar la rebeldía de los desposeídos, de los parias! Ya pronto se irán arrepentidos, el hambre los regresará cabeza agacha.

“¿Qué hacer entonces, qué, si nadie nos escucha?” Hermano con hermana preguntaban... “Es justo lo pedido y es tan poco ¿Tendremos que perder las esperanzas? “
Así con el amor y el sufrimiento se fueron aunando voluntades. En un solo lugar comprenderían, había que bajar a Bagua Grande.
………….

A partir el 18 ocho de abril se hizo el largo viaje por toda la Amazonía. Cinco mil bajaron o tal vez más, con silencios gastados listos para protestar. Iban bajando ansiosos, iban llegando los miles de las comunidades, los postergados. No mendigaban nada, sólo querían respuesta a lo pedido…RESPUESTA LIMPIA.

Algunos en la selva los comprendieron y se los unieron, eran hermanos suyos todos aquellos. Y se solidarizaron los de las dos Baguas, los Condorcanqui, luyanos y de Loreto. Rogriguez de Mendoza, Tarapoto y Yurimaguas. Gasfiteros, estudiantes y profesores. Albañiles, madres, todos los trabajadores. Gente de apoyo justo… ¡peruanos pobres!

Los señores de Lima tenían miedo, era mucho pedir ver tanto obrero. El nativo no era hombre a cabal, podía ser ladrón o asesinar. Mientras tanto el Congreso se volvía un circo, de caprichosos tildaban a los nativos y a ellos se unieron los pingüinos, que también cacareaban miles veredictos. Uno gritó con flaqueza “habrá que cuidarnos de tanta bestia. Será mejor juntarlos en algún sitio, que anden por las calles es un peligro”.
…………………….

El escenario de los hechos, era un puente macabro y esta zona todos la conocen como La Curva del Diablo. Se plantaron firmemente en una huelga pacífica, mientras que en la capital los Apus buscaban derogar los sustentos de una neoconquista.

Siete días esperaron, pero qué infierno se vuelve cuando la tierra se está jugando con la muerte.
Mientras tanto la ceguera seguía en Lima, el búfalo mayor balbuceaba con energía: “la selva es de todos los peruanos y no solo de un grupo”, eso señor Presidente, dígaselo a los dueños del neolatifundio. Los nativos jamás imaginaron que ellos serían los aplastados. En cinco regiones de la selva, el estado de sitio fue declarado.

El camino de la diplomacia se fue acabando y la negación con la furia se fueron asomando. Cuatro de junio del 2009, a caballazos suspendieron la derogatoria pendiente. Semanas antes del suceso, Rosario Fernández avivó la furia con su condimento: “Nativo desprevenido” llamó a Pizango, como si protestar por la tierra fuera un descaro.

La brisa traía consigo terror oculto. Era el quinto día del mes de junio.
……………………………….

“Usted señor ministro no nos entiende. Seguiremos esperando así nos cueste. Ya no somos animales, ya no rebaño. Levantaremos la mano, el puño en alto. Vamos a dar fuerzas con nuestro ejemplo y el futuro lo sabrá, se lo prometo. Y si quiere amenazar aquí estoy yo. Dispárele a este indígena en el corazón”.

A las cinco de la mañana del quinto día del mes de junio, 369 efectivos de la Dinoes emboscaron silenciosamente a los nativos que estaban en conjunto. En alianza con cientos de policías, mantenidos en esta guerra con sólo s/. 6.50, los miembros de operativos especiales comenzaron brutalmente la violencia. Inesperadamente alzaron fuego, creando confusión y desespero. El crudo masacre de la primera hilada, dio inicio a la matanza descarrilada.
…………………………………………….........

Durante la masacre murieron trescientos nativos uno tras otros. Trescientos hermanos nuestros que fueron matados. Aquella mañana la curva del diablo vio sangre nativa, una sangre que conocía sólo miseria. Serían trescientos indígenas ensordecidos y fueron trescientos peruanos enmudecidos. Ahí fue el exterminio de vida que moría en cada latido. Trescientos amazónicos matados, veintinueve policías ¡ASESINADOS!

…Un estudiante juega en su universidad a ser exitoso en la vida. Si juega a ser dueño del mundo ¿Qué encontraría?...

A los hombres de la selva que anhelaban mucho más, los mataron como a ratas, pues había que matar. A nativas de la selva, que apoyaron hasta el final, también las matarían, los búfalos llegaron a arrasar. Y a policías de la costa, que fueron carne de cañón y que en su triste agonía, cavaron su propio panteón.

Está prohibido que ser pobre, querido hermano, es peligroso también ser peruano. No hay que ser de otra clase hermana, no somos de primera clase, esa es la jarana. Existen categorías, no hay más palabras. Moriremos despiadadamente, querida hermana. Y tú también niñito, no nacerás pequeño hijito. No vivirás aquí papito. Esto no te pertenece, cándido tontito...
……………………………………………………………………


Hermano universitario, aquí termina la historia de una arrolladora carnicería. Ahora, con mucho respeto, yo pediría, que leas con atención la prosa de despedida.

Tú que ya has leído la historia que se contó,
no sigas ahí sentado, pensando que ya pasó.
No basta sólo el recuerdo, la prosa no bastará.
No basta sólo el lamento, miremos la realidad.

Arriegaremos la Piel